La coalición Huelva Existe llevará al Parlamento de Andalucía la situación límite que vive la marisma de Huelva tras quedar al descubierto el fracaso del proyecto de clausura de los fosfoyesos impulsado por Fertiberia, avalado por la Junta de Andalucía mediante la Autorización Ambiental Integrada y por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico mediante una Declaración de Impacto Ambiental que hoy ha quedado desmentida por la realidad.
Los recientes trenes de tormentas han vuelto a llenar las balsas con cerca de 4 hectómetros cúbicos de aguas ácidas altamente contaminadas, dejando en evidencia el fracaso del modelo de evaporación natural sobre el que descansaba la viabilidad del proyecto RESTORE 20/30. Ni el Gobierno ni la Junta exigieron un verdadero plan de descontaminación de esas aguas, limitándose a autorizar un proyecto de enterrado de residuos tóxicos que no elimina la contaminación, no restaura la marisma y no garantiza la seguridad ambiental futura.
A ello se suma la creciente opacidad institucional, tras conocerse la existencia de informes externos encargados por la Administración que no han sido puestos a disposición completa de las partes en sede judicial, mientras sí sirven de apoyo a la defensa de la empresa ejecutante. Frente a ello, el informe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, promovido por la Fiscalía de la Audiencia Nacional, ha corroborado las advertencias de la comunidad científica sobre los riesgos ambientales y sanitarios del proyecto, reforzando la necesidad de revisar urgentemente la solución planteada y de impulsar estudios epidemiológicos independientes sobre la salud pública en Huelva.
Para Huelva Existe, lo ocurrido con los fosfoyesos simboliza décadas de maltrato institucional, abandono político y ausencia de una voz firme que defienda los intereses de Huelva frente a decisiones tomadas lejos de la provincia y de espaldas a sus ciudadanos. Mientras otras provincias cuentan con representantes que plantan cara por su territorio, Huelva sigue sufriendo una preocupante orfandad política ante uno de los mayores problemas sanitarios y ambientales de Europa.
Existen alternativas, avaladas por distintas universidades, al proyecto de Fertiberia, como la reutilización de los materiales que allí se despositaron de forma irresponsable, una solución rentable y que permitiría la generación de empleo creando una industria de la descontaminación.
El problema de las balsas de fosfoyesos ha desaparecido del debate para la mayoría de las formaciones políticas, pero la realidad sigue ahí: continúan las filtraciones, los vertidos y la amenaza para la salud de miles de onubenses. Mientras algunos miran hacia otro lado, Huelva sigue soportando décadas de contaminación, abandono institucional y promesas incumplidas.
Por ello, Huelva Existe pide la confianza de los ciudadanos para llevar al Parlamento andaluz una defensa firme de la salud pública, exigir una restauración real y completa de la marisma y reclamar responsabilidades políticas a quienes han permitido que esta situación se perpetúe durante demasiado tiempo bajo el silencio administrativo y falsas soluciones.
La naturaleza ha desmontado el relato oficial. Las balsas vuelven a llenarse, la contaminación sigue allí y Huelva merece representantes que hagan que el problema de los fosfoyesos deje de ser ignorado por quienes hasta ahora han demostrado que no les importa.


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